Advierte OMS sobre responsabilidad de muertes por cuatro industrias

Bruselas , 12 jun (Prensa Latina) Un informe de la OMS alerta de cuatro industrias que hoy son, total o parcialmente, responsables de 2,7 millones de muertes al año en Europa: tabaco, alimentos ultraprocesados, combustibles fósiles y alcohol.


Tales sectores causan 19 millones de decesos al año en el mundo, es decir, el 34 por ciento del total de fallecimientos, además impactan en los esfuerzos de prevención y control de las enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, el cáncer y la diabetes, y son factores de riesgo, como el tabaco, el alcohol, las dietas poco saludables y la obesidad.


El documento, presentado en la  capital belga, explica cómo la consolidación de estas industrias, en un pequeño número de empresas transnacionales, les ha permitido ejercer un poder significativo sobre los contextos políticos y legales en los que operan, y obstruir las regulaciones de interés público que podrían afectar a sus márgenes de beneficio.


Por tanto, la OMS pide a los gobiernos que pongan en marcha mecanismos para identificar los conflictos de intereses y proteger las políticas públicas de las injerencias de la industria.


El texto, titulado Determinantes comerciales de las enfermedades no transmisibles en la región europea de la OMS, también arroja luz sobre la amplia gama de tácticas que emplean las industrias para maximizar los beneficios y socavar la salud pública.


«Cuatro industrias matan cada día al menos a siete mil personas en nuestra región. Las mismas grandes entidades comerciales bloquean la regulación que protegería al público de los productos y el marketing nocivos, y protegería la política sanitaria de su interferencia», afirmó  el director de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge.


Sus tácticas incluyen la explotación de personas vulnerables mediante estrategias engañosas sobre los beneficios de sus productos o sus credenciales medioambientales, estrategias que amenazan los logros de la salud pública del siglo pasado e impiden que los países alcancen sus objetivos sanitarios, agregó.


Kluge precisó que hoy cuentan con pruebas irrefutables de prácticas comerciales y productos nocivos, y aseguró que las personas siempre deben primar por encima de los beneficios.


El informe también muestra cómo los actores comerciales de diversos sectores, incluidos los combustibles fósiles, el tabaco, el alcohol, la alimentación y la carne, entre otros, llevan a cabo prácticas casi idénticas para configurar entornos estructurales, políticos y de información.


Según la OMS, sus principales objetivos son generar ganancias, maximizar las ventas de productos e impulsar el consumo, para lo cual se gastan importantes recursos para oponerse a la regulación de interés público, moldear la evidencia científica y el discurso público, y externalizar el costo de los daños que causan en las personas y sus entornos.